viernes 29 de enero de 2010

Carta de renuncia pública a la AEMAC


Esta carta tiene como propósito hacer pública y formal nuestra renuncia a la Asociación de Escritores de México, A.C. (AEMAC), por la cual pedimos nos desliguen de cualquier cercanía y relación con esta Asociación, así como también, pedimos, que por ningún motivo la AEMAC pueda pedir fondos o recursos a instituciones públicas o privadas para sus actividades, en nombre, o bajo el nombre del proyecto independiente Verso Destierro.

Renunciamos al "apoyo" económico de dicha Asociación. Si se hace un análisis de los recursos ejercidos por la AEMAC a lo largo de estos tres años, es notorio que se han monopolizado en torno a un par de proyectos: Literal y Viento en Vela. Al igual que la promoción de un encuentro internacional, el Vértigo de los Aires, por parte de los integrantes de estos mismos proyectos. Por tales motivos es que nos sentimos lejanos del carácter e interés de la AEM, que ha demostrado estar más enfocada en estandarizar el concepto de “poesía”, de tal modo que todo lo que alrededor se desarrolle sea sólo un “ruido”; forma por demás decir convencional de viciar el panorama de la poesía mexicana; de modo que estos proyectos no han dado aportaciones reales al contexto poético nacional, pues sólo han sido suma de modelos ya existentes en favor de sus intereses personales.

Los motivos de esta renuncia son de carácter ético, puesto que se han falseado los estatutos de la Asociación y han sido utilizados a su antojo y conveniencia, siendo estos maleables de acuerdo a sus caprichos para acaparar así los recursos que se piden en nombre de los afiliados.

Además de la deslealtad con sus escritores y poetas asociados, pues en lugar de aceptarlos como compañeros de trabajo en la cultura por un bien social, los ven sólo como rivales a destruir, y convierten el ámbito de los escritores en un hipódromo de “competencia empresarial”: esto incluye ataques por internet, y “descalificaciones” tanto públicas como burocráticas de los proyectos, principalmente fomentadas por el chileno Héctor Hernández Montecinos y Jocelyn Pantoja, a través de poetas jóvenes, e inocentes en el medio literario, que usan como carne de cañón. Esto puede resumirse en una frase de Pantoja, con la cual nos intentó aconsejar, y sólo evidenció su baja calidad moral en una reunión en el Centro Cultural la Pirámide: “Hay que cooptar a los escritores jóvenes para adoctrinarlos y aprendan mejor a trabajar para nosotros” (cita textual de Jocelyn, en aquel momento directora de la AEMAC).

En su momento se propusieron proyectos, pero la burocracia “especulativa” creada por el consejo de la AEMAC se encargo de que ninguno llegase a puerto, al igual que el de varios escritores asociados que también presentan aquí su renuncia. Al momento de entrar en la asociación, en el 2007, dieron a nuestra editorial un apoyo de 8 mil pesos para la edición de un libro, cosa que sucedió con otros proyectos que en su momento también se acercaron a la recién “renovada” asociación, que navegaba con la bandera de impulsar a proyectos independientes y artistas en general. Cosa que evidentemente no se cumplió.

Verso Destierro sólo realizó con la Asociación una coedición en el año 2009, (pues no hubo ningún apoyo en sí, ya que cada proyecto recibió 50 y 50 por ciento de la producción) del poemario del poeta mexicano Max Rojas, Memoria de los Cuerpos. Cuerpos I, con el cual obtuvo el Premio Iberoamericano de Poesía para Obra Publicada Carlos Pellicer, 2009. Único logro que obtuvimos, mismo que nos acercó en algún momento a esta asociación, para editar los libros que comprenden el extenso poema de Cuerpos, de Max Rojas, acto con el cual hemos cumplido al concretar este primer tomo con gran satisfacción, y dar por terminado este convenio, dejando así el contexto para que se sigan publicando los siguientes títulos con “diversas” editoriales independientes.

Por estas razones y amparados por la ley de libre expresión, pedimos a las instituciones pertinentes, se realice una auditoría, por motivos de transparencia, para ver en qué proporción los recursos monetarios se han monopolizado entre algunos de los integrantes de la AEMAC en relación a la cantidad de afiliados que existen.

Renuncia pública de los escritores:

Karina Falcón, Israel Soberanes, Hugo Garduño,

Homenic Fuentes, Adriana Tafoya, Víctor Manuel Soberanes,

y Andrés Cisneros de la Cruz.

Apoyamos la denuncia del poeta Marco Fonz.

29 de enero de 2010, Ciudad de México.

jueves 14 de enero de 2010

Carta de renuncia de Marco Fonz a la Asociación de Escritores de México

Texto enviado vía mail hace un un día.

Pueden usar o publicar o difundir este textículo en donde quieran y como quieran. Alto ya a la corrupción de los poetas basta de que sean tan cobardes y lameculos. BASTA.


Hola:

Primero me gustaría decir que ya no quiero participar en el proyecto editorial Limón partido. Por favor si pueden ya no publicar ni vender mi poemario se los agradeceré mucho. Si pueden también borrarme de su página de internet por favor.
Gracias por compartir su editorial este tiempo, era un buen proyecto. En fin todo lo bueno se acaba.
Segundo:
Saliendo de mi tumba y volviendo a la vida después de los golpes tan fuertes yo no sé y que me dejaron apendejado pero ya estoy de vuelta y estuve viendo las fotos del vértigo de los aires y me pregunto: ¿En qué momento el Vértigo de los aires se convierte en el Vértigo de Hernández Montecinos o como amigos-poetas convierten un encuentro de poesía en la Jaula de las Locas?

Es en verdad detestable y rechazable la forma en que están desarrollando el Vértigo. Más que vértigo parece en verdad un riachuelo de cerveza barata con deslumbramientos de "poetas malditos" y todos vividores de un presupuesto que además es del gobierno que dicen atacar. Yo estuve en desacuerdo que se hiciera este tipo de "encuentros" . Parece que todos y todas sólo vienen a fichar y a creerse superpoetas, jajaja.
Yo voté para que Alberto fuera el presidente de la asociación de escritores, ¿cuándo va a comenzar su trabajo? Por qué más que Alberto es Jocelyn y Montecinos quienes deciden quién viene o quién no viene al encuentro. La mayoría de la gente que vino son amigos de Montecinos. Y es una lástima que en un encuentro de "Jóvenes" se asemejen más a viejos priístas con todo y la corrupción de entrega de premios y de becas y ahora hasta se les paga para que vengan a sentirse las divas latinoamericanas. Montecinos tiene alma de dictador es un buen Pinochet de la poesía. Y por favor no se vayan a sentir insultados, ya que ustedes insultan a todos cuando pueden se ríen de todos los que quieren y atacan a todos los que pueden y ningunean a todos también. Así que por favor no se vayan a sentir mal con estas palabras. O siéntanse insultados, a estas alturas me vale madres. Y no estoy borracho aunque después de ver sus fotos de vértigo me da vómito.
Las fotos son en verdad un duro ejemplo de que ese encuentro sólo es para amigos de ustedes y eso no es lo malo, lo malo es que digan que es un encuentro abierto y plural y cuando lees las fichas de los que vienen se da uno cuenta de que son puros amigos o de Montecinos o de ustedes. ¿De qué se trata? Por otro lado la calidad de los "jóvenes" "poetas" realmente es muy cuestionable. Un premio o dos o tres no hacen a un poeta. Y creo que ya teníamos suficiente con las divas mexicanas como para ahora soportar a las divas latinoamericanas con todo y su Zurita y demas caciques y malos poetas y malas personas. Es una pena que nadie pueda detener esta avalancha de mala poesía con dinero público y que Jocelyn y otros justifiquen ese gasto cuando lo que hacen es contactos para ser invitados a otros países y que vivan como sanguijuelas durante todo su pequeño reinado y que no se de la calidad que dicen tener.
La otra pregunta es si en realidad los poetas mexicanos crecen en calidad y en conciencia escuchando a tanto vividor de premios poéticos y tanta lacra latinoamericana que a veces ni en sus países los conocen completamente y que al final sólo traen una visión todavía más provinciana que la que hay en México. Y además todavía los publican y los presentan como POETAS con libros muy malos como el del mismo Montecinos. ¿Quién les lavó el cerebro? ¿En qué momento se pierde la autocrítica, y la crítica y todavía publican a otros amigos más? ¿Qué pasa? No se supone que Limón partido era algo distinto a las "editoriales alternativas" apoyadas por conaculta, no se supone que están en una asociación de escritores y que la función de una asociación de escritores es en parte formar escritores. No funcionarios poetas no burócratas poetas no borrachines poetas no vividores del presupuesto en nombre de la poesía. Entonces al final están siendo peores que las otras mesas directivas que antes tuvo la asociación. Qué lástima, de verdad, salieron peores que los otros a quien tanto criticaban.
Y quién en realidad se beneficia, sólo los organizadores o quién? Están repitiendo esquemas como tantos lo han hecho en México, todos los encuentros de los países igual de malos igual de corruptos e igual de pobres en propuestas estéticas o de un real beneficio humano y de espíritu.
Cuándo fue que la estrella literaria de Jocelyn: Hernández Montecinos repartió Limón partido para todos sus amigos. Yo no estoy en contra de ayudar amigos pero esto que hacen ya es descarado y no me gusta estar publicado en una editorial con tan poca visión y falta de ética. Y no me parece bueno que Jocelyn sea quien decida todo en la asociación y menos que un extranjero, ahora sí me voy a ver muy mamón, diga quién vale y quién no vale de la poesía en México, si ya tenemos a los otros cabrones poetas mexicanos que se la pasan haciendo eso y ahora permiten que un chileno les venga a decir quién es quién. Y además un extranjero tan corrupto y con ninguna propuesta real como lo es Montecinos y su grupo de "amigos latinoamericanos" . Y que les hagan creer todavía a ustedes que ustedes tienen opinión. Ya Jocelyn parece el Fidel Velázquez de la Pirámide y el Hernández Montecinos parece la Güera Alcaine. Y de verdad que todo lo que digo no tiene que ver con eventos de mi vida personal. Es que alguien tiene que decir que no está de acuerdo con lo que están haciendo y cómo lo están haciendo en la asociación de escritores de México a la cual pertenecí y dejé de pertenecer por lo mismo de la corrupción en otros años y ustedes salen peor. Porque no dejan a la poesía en paz y mejor ponen un negocio de promotoría cultural o algo por el estilo, pero no ocupen a la poesía en sus mamadas. Ustedes saben que hay poetas que han dado su vida al poema. No se vale ser tan ojetes.
Estoy harto de que todo mundo venga a creerse poeta maldito y contestatario con presupuesto del estado. Que para eso es, para gastarse en literatura o arte o cultura, pero viendo las fotos del encuentro son siempre las mismas caras comiendo bailando riendo tomando y a veces leyendo. ¿Cuándo los poetas mexicanos se convierten en guías de turistas? Cuando un pueblo hambriento y explotado paga su diversión y además nunca se entera de que les paga y ni siquiera sabe que existen tantos "poetas".
Pido a los dioses que pronto cambie esto para mejor. La moda en Chile y en otras partes del sur es ser un poeta "político o demoniaco" Por favor no nos engañemos todos atacan o hablan de lo que no se atreven a vivir. Montecinos se cree maldito y rebelde porque se roba una gorra de un capitán de barco, por favor qué maldad de señorita. Pregunten a Memet.
Ahora hay tantos "poetas jóvenes" que mejor hagan un cabaret cultural y se vería mejor para todos y no se andaría ocupando a la poesía para justificar a tantos miserables latinoamericanos haciéndoles creer que ya son poetas sólo porque vienen al centro de México a una verdadera cantina de jóvenes burgueses que se creen todavía Los Caifanes y que dicen beben como todo el pueblo en un bar de mala muerte y eso lo sabemos no es cierto. La mayoría son jóvenes de clase media-media alta que juega a ser de la calle. Qué lástima tanta mentira. Pobre poesía mexicana le espera por lo menos otros 50 años de corrupción y apariencias. Y si se sigue dejando entrar a cualquier pendejo que venga de fuera a decir lo que uno tiene que hacer pues estamos más chingados. Defiendan con más valor su postura y el proyecto. Tengan huevos para defender la poesía mexicana si esta existe. No sean tan débiles ni malinchistas. Ni entregistas ni se vendan por tan poco. Un viaje a sudamerica lo hace cualquiera, hasta yo, y ahí te das cuenta de todas las mamadas y chingaderas que hacen "nuestros hermanos latinoamericanos" aunque como siempre seres maravillosos poetas maravillosos latinoamericanos existen. Hasta aquí llegué con la asociación hasta que vuelva a cambiar de mesa directiva y de sede. Hasta aquí llegué con todos ustedes tan faltos de todo lo elemental para la poesía. Yo violento como soy hombre golpeador mentiroso a veces me da pena hasta dónde han llevado la asociación. Si hubiera sabido que lo único que querían de la asociación era su beneficio propia y egoista hubiera mejor votado por Leticia Luna. Pero eso me pasa por creer en personas como ustedes, que se presentan de una forma que también son pero les gana su nagual. Ojalá no les dure mucho el presupuesto y cuando se les acabe el dinero voy a gozar viendo si el reyezuelo, como alguien por ahí le decía, pero ya no porque recuperó su cordura, me gustará ver si el reyezuelo, Hernández Montecinos, la estrella literaria de limón partido les ayuda o les pone casa o los publica o se los lleva a vivir a un lugar imaginado llamado sudamerica y que en ese lugar tampoco se comen los chayotes con espinas.
En fin son "Poetas Jóvenes" que el demonio que dicen conocer tan bien y que hasta le hacen un libro de demonia factory se los agarre confesados. Que falta de conocimiento, qué verguenza. Ese cabrón demoniaco vive con su mamá todavía, jajajaj. Bola de cabrones. JAJAJAJA
VIVA MEXICO HIJOS DE LA CHINGADA muera el pequeño pinochet de la poesía. Mueran los traidores a la poesía nacional,mueran, Mueran los vende poesía barata, mueran. Mueran los cobardes vividores del sistema y se dicen alternativos y que viven en el tequio, mamadas, puras mamadas. Mueran los líderes eternos. Mueran. Abajo el presidente de la Asociación de Escritores, ojalá que por lo menos se los lleve el diablo o la putilla del rubor helado. Dejen de mentir tanto: los lectores de poesía, pocos lectores pero los hay, se dan cuenta cuando están mintiendo y ustedes lo están haciendo de una forma muy descarada. Ojalá Chile se lleve a los malos chilenos y a toda su corte de mexicanospara que les de como dijo un antiguo ratero presidente de el méxico inventado: México para Chile y Chile para los mexicanos, anos anos anos jajajaja..
Vale verga, cabrones falsos.
Renuncio a Limón partido, renuncio a la asociación, cuando tenga dinero les regreso sus 8 mil pesos que me dieron para editar un solo poemario de un poeta chileno que sí vale la pena. No quiero deberles nada. Ojalá en verdad despierten del error que están haciendo.
O si les gusta viajar tanto a encuentros de "poetas" pues viajen pero dejen en paz a la poesía y a la asociación. Viajen con su presupuesto y de turista porque de primera no creo que les alcance ni que en chile se los paguen. Pero ya dejen avanzar a los que sí nos interesa la poesía y los poetas en México.
Ya sé que me va a tocar bailar con la más fea, porque en nuestros países tercermundistas les gusta la venganza y les gusta ver como el loco se muere solo. Comenzarán los insultos y la marginación a mi persona y a mi poesía en ciertos lugares pero no importa como dijo un amigo un verdadero poeta, la poesía si verdadera se paga y yo la pago. Pero a ustedes no les invito ni agua.
El premio neruda de montecinos se lo dio zurita y sus amigos de una asociación de escritores que en Chile nadie quiere sólo ellos pagados por sí mismos. Por favor no se dejen engañar más: DESPIERTEN chingao o vayan a Chile a ver quién les da jajajajaja.
Bola de...

Al rato me voy con mi amigo el poeta Orlando Guillén que aunque siempre encabronado tiene poemas que matarían a cualquiera de sus poetas jóvenes, jajajaja.
Y yo también ya me encabroné, jajajaja.


Marco Fonz


Nota: este mensaje no está dirigido a todos los que están ni a todos los que son. Me faltaron nombres y también quitar nombres de las direcciones. Pero como me gusta ser más pendejo todavía que ellos pues me puse la soga yo solito al cuello.
Ahí nos vemos en el otro mundo...




Saludos y que tengan un buen año.




P.D. Por favor no crean que este comentario es por no ser invitado al encuentro o porque esté alejado de Tanya. No vayan a ser tan inocentes, bueno ya están medio mareados pero no sean tan inocentes. Este comentario es porque sí.

jueves 3 de diciembre de 2009

GRAN FINAL. NO SE LA PIERDAN. Primera Llamada.


sábado 7 de noviembre de 2009

Presentación de "No hay letras..." por Enrique González Rojo

En la mesa del Bar 246, en la Roma: Óscar Escoffié, Cisneros de la Cruz, González Rojo y Adriana Tafoya.

La lectura de No hay letras para escribir tu epitafio me trae a la mente la vieja idea de que toda lectura es una interpretación y toda interpretación es convertir lo ajeno en propio, lo extraño en familiar. Si la interpretación es pertinente, si logra capturar —y el verbo capturar es aquí muy elocuente— el sentido que el poeta ha deseado proyecta en su poema, se establece una plena coincidencia entre el poeta y su lector. La comunicación fluye y hay un aplauso de las musas en el parnaso. Pero puede ocurrir —y es frecuente que ocurra— que la interpretación no dé en el blanco y que el lector se imagine cosas, significados, simbolismos que no han pasado por la materia gris del portaliras. Aunque en este segundo caso el “traslado de mensaje” propio de la comunicación no se da, me parece que no importa, ya que la interpretación puede añadir al poema algo interpretado y enriquecedor.


No tengo temor, entonces, de la lectura que realizo de este poemario porque, aun suponiendo que no logre sintonizar en la voz íntima del poeta, me parece innegable que el material que nos proporciona Andrés resulta muy apto para edificar atractivos mundos imaginarios. Además de la anterior, la lectura de este libro despertó en mis divagaciones otra idea: la de que hay poetas que se instalan cómodamente en la luz y otros que lo hacen en la sombra, o también hay bardos que viajan plenos de entusiasmo de la sombra a la luz y otros que emprenden su desconsoladora viceversa. Y hay unos más que se aposentan en el maridaje de los opuestos. Andrés vive en el infierno, en una noche permanentemente en llamas. Sólo a un poeta que conoce el infierno como la palma de su mano, le es dable decir: “Sé del tormento del semen al llegar al ovario de la muerte”. Sólo un alma sensible que ha sido contagiada por la pandemia de la angustia, puede aullar: “Trato de abrir la puertas / que hace años fueron clausuradas / y olvido que aquí seis mil veces he comprobado / que puertas y ventanas desaparecen del muro al intentarlas abrir”. Sólo un poeta que siente la lengua crucificada, es capaz de advertir que “la furia del silencio menguó ante el bullicio de la nada”. Sólo un poeta así.



Como lo dice, lo exclama, lo vocifera en el poema que da título al libro, para Andrés, Dios ha muerto y en su lugar se ha colocado el duunvirato del caos y el sinsentido. Dios y el cielo no existen: el día menos pensado se evaporaron de las manos. Pero no cabe la menor duda de la existencia del infierno y el demonio. La poesía de nuestro vate es una lúcida crónica del inframundo, por eso carga en los ojos manchones de negrura y llamaradas de fotones. Como la paz ha sido desterrada del reino que frecuenta, nuestro autor es un permanente juglar del sufrimiento, con especialidad en casos terminales. Pero lo más alejado de su estro es la monotonía o el dejar abierta la llave de su impulso al goteo de lo tedioso, ya que los diferentes poemas del libro no son sino la odisea por los diversos círculos del avernos.


Claro que el mundo en que vive o se desvive —y aquí suelto mi interpretación— una metáfora del mundo que nos rodea, de este valle de lágrimas y mocos donde se nos ha olvidado de qué color es la alegría, de qué demonios habla el riachuelo cuando chisporrotea su júbilo o a qué sabe el calostro, la primera leche materna. Si el lector, al penetrar en este mundo, no carga un tambo de oxígeno, corre el peligro de asfixiarse. Pero todo es deliberado. La poesía de Cisneros de la Cruz tiene una verdadera fascinación por el lado oscuro y enigmático de la cotidianidad. Pero no se regodea en la incertidumbre que le escalda la piel, ni se hunde en la tierra movediza de aprendiz de brujo. Al tocar fondo en su pesquisa de lobregueces, hay intentos de salir, empeños de dejar atrás la desmesura del nihilismo. Por eso, en su importante poema intitulado El falo que todos llevamos dentro, desgrana versos como “deshagamos nuestro lenguaje” o “sembraremos una noche de nuevos soles”, o, en fin, “falo del mundo / desvanécete / y déjanos ver / el cuerpo verdadero / del que estamos hechos”. Por todo lo dicho y algo más que se queda en el tintero, quiero formular la opinión, de que con todas las virtudes de un poeta sensible, sólidamente estructurado y profundo, en un mundo tan lóbrego y desolador porque suspira, añora, se muere verdaderamente de hambre por lo que está más allá de su ríspido entorno formado por criaturas ciegas y castradas. No es, desde luego, un más allá en sentido religioso —el cuento de hadas perpetrado para adormecer nuestras angustias— sino un lúcido ejemplo del “otro mundo es posible” que todos los energúmenos, encabronados, afligidos y sensibles que existen, llevamos en las entrañas.

Viernes 31 de agosto de 2009.

"No hay letras..." por Mónica Suárez


Alguna vez Paul Sartre escribió: “Poeta es aquel al que no le sirven las palabras”, y está afirmación me parece sumamente reveladora y adecuada porque, muchas veces, la palabra se torna semánticamente circular, autofágica, y por ello: autoaniquiladora, deja de decir.

Pero, para el poeta, la palabra es sólo materia prima que se trasciende a sí misma de manera continua, como sucede en: No hay letras para escribir tu epitafio. Y cuando la palabra escapa de la atadura referencial, elude la relación objetiva del lenguaje y se sumerge en la áspera realidad del poeta: surgen las atmósferas reveladoras e inquietantes que se estrellan contra el espejismo de la realidad inmediata enmascarada por el orden establecido.

La voz del poeta canta en: “El equilibrista del puente”.
“los pájaros son martillos que sumen clavos
en las ventanas cerradas
del horizonte

Los pies pesan
el equilibrista patea pájaros
les pisa la cara les prensa la piel
contra el filo del cable presiona sus cuellos
Peludos de plumas chillan los pájaros
Patalean dan picotazos
desafinan
son violines bajo el mar

El equilibrista
se quita la máscara de suicida
y descubre que las nubes nunca fueron veneno”.

De esta forma sabemos que la poesía de Andrés Cisneros no es una poesía fácil ni complaciente. Quizá por lo mismo, resulte tan perturbador el ejercicio que hace en: “Soliloquio ante un cristal rayado por un ser desconocido”, en donde, valiéndose de pies de página, acota el sentido polisémico de la palabra, intrínseco a la poesía misma, reduciendo a sentidos unívocos la interpretación metafórica del poema. Por suerte este juego provocador no empobrece el discurso poético que retoma más adelante; sin más acotaciones al sentido de lo que quiso decir.

Y la destrucción y la violencia latentes en sus poemas se convierten en una puerta recurrente que parece abrirse para mostrarnos el caos en el que estamos inmersos. Pero en la poesía de Cisneros, el caos: generador, es un caos propositivo que puede abrir puertas a la regeneración del espectáculo de los sentidos como armas que cuestionan y retan a una sociedad hipócrita.
En la: Escena segunda, de: “Decapitación de los tritones”, escribe el poeta:
“Se odiaba primero, ella –ante todo
dispuesta a destruir
mente y cuerpo –se odiaba
a tanto volumen
que
sometía la mirada
ante el escupitajo, palabra del ogro
y colocaba las manos
para recibir la ofrenda blanca
(escultura del miedo)”.

Ya en “El arco y la lira”, Octavio Paz, apuntaba: “La poesía moderna se ha convertido en el alimento de los disidentes y desterrados del mundo burgués. A una sociedad escindida corresponde una poesía en rebelión”. Argumento que calza aquí, pues en la poesía de Andrés, el lenguaje se disloca, los mecanismos del paradigma son cuestionados, así como la jerarquización de los valores que impone la sociedad falocrática.

En la: Escena cuarta de: “Decapitación de los tritones”, el poeta dice:
“y no quiero ver
cómo te amoldas, mascota extraviada
ruinosa, ostentar del gemido (lastimera petición de cuchillos)
con la estupidez de las bestias cautivas
que son liberadas”.
Y más adelante, en el poema que da título al libro, el poeta señala:
“Jamás seré un ogro como tú
Padre
un ogro crispado en el espejo
con el puño fruncido en una puerta”.


El poeta se desnuda, renuncia al simulacro del poder, escupe el veneno que no tragará para perpetuar la cadena. Si no veamos, más adelante en el mismo poema, lo que Andrés escribe:

“Por eso renuncio a ti,
Renuncio a la paternidad de tus ideas
Renuncio al dios padre que tanto amé de niño
y que nunca existió”.

Protesta íntima contra la apología del dolor y la supremacía mentirosa sobre la cual se levanta esta sociedad caníbal.
“Me desprendo de este garfio
como alacrán que deposita su veneno”.
Asegura la voz del poeta al inicio de: “El falo que todos llevamos dentro”. Para más adelante, abjurar:
“Pero rompamos la varita
digamos no al cetro
rompámoslo
rehagamos nuestro lenguaje
no conformes de ser un punto geográfico
Estadísticos haremos una geografía oculta
dentro de nuestro ser reconstruiremos, caerán las ruinas
y sembraremos una noche de nuevos soles
acaso no ya nuevos falos
lunas, óvulos de tierra
lunas, todo luna sol
dualidad será el mundo
y la sangre nutrirá por igual
las cavernas venosas de nuestros sexos”.

En: “No hay letras para escribir tu epitafio” asistimos a una propuesta valiente y perturbadora que renuncia a todo preciosismo o complacencia estética y cuestiona los signos putrefactos de la decadencia social. Sin duda un poemario interesante y violento que nos retrata con el escepticismo de la esperanza.

viernes 6 de noviembre de 2009

"No hay letras..." por Óscar Escoffié Padilla



Siempre debe ser motivo para celebrar, la aparición de un poemario; no importa que el libro sea un lúgubre recorrido por cosa más abominable como lo es el alma humana; ni que esté escrito con veneno. No hay letras para escribir tu epitafio es el testimonio de una mirada circundante y un horizonte de abismo; ojos tras la rosa de los vientos y una perspectiva de muro. Es decir, el poeta Cisneros de la Cruz (de la Cruz) abre sus ojos de poeta, gira su cuello de poeta, recorre con sus pasos de poeta la realidad, y dice entonces con su voz de poeta: vaya absurdo, cuánta muerte, cuánta sangre, qué obscuridad, vaya falocracia, y termina con la frase que abre el libro: “deposito aquí este veneno”, donde lo circundante, la cardinalidad del espacio está poblada de gusanos, cadáveres, bestias, lóbregos engendros, y el abismo o el muro no es sino una orfandad del espíritu, en la más religiosa de las definiciones; una postura anatema que bien podrían valerle la hoguera.


Se trata de un libro con motivos filosóficos existencialistas que me obligó a recordar El existencialismo es un humanismo, ese ensayo de Sartre que hoy se considera el manifiesto de los existencialistas, y que insiste en la condición infinitamente solitaria del hombre al entenderse como responsabilísimo único de sí y todos sus actos, resultando de ello una sórdida angustia.

Con un cuidadoso lirismo que da fe del buen oído en Cisneros, los poemas son una expresión de solidaridad ante los “entes que impregnan con orina los árboles, o los vagones del Metro”. Más aun, leer el libro de Andrés es como jugar con un diamante negro de filosas aristas; obliga al reposo en una cama de clavos, y sabe a un buen vino amargo; pero también es una condena, un señalamiento, un escupir, un odio inteligente que desafía el miedo a morir, aunque no así a la soledad (“morir es mejor que apestar solo” [p.19])

Y precisamente, la muerte, como un siniestro cigüeñal, gira y gira lingüística, temática y esencial, substancialmente la obra. Omnipresente, esa ánima del libro se dirige luego hacia un dios que llama Cisneros “muerto”, pero que al invocarlo revive. El poema que da título al libro, es un texto furioso que, si no reconoce la presencia de un dios vivo, sí al menos lo afirma muerto pero para resusitarlo al menos dentro de sí. “No hay letras para escribir tu epitafio”, le dice, aunque el que dice “tú” -pronombre implícito en el verso- dice creo en ti, existes. El tú siempre revela al yo, de manera que si no hay epitafio sí hay diálogo, invocación oblicua, es resumen: otra forma de rezo; y el hecho de que ponga delante del lector, diríanse: los motivos íntimos del escritor que lo hacen terminar en una especie de ateísmo existencialista, es una sutil manera de preguntar al Otro, en este caso al lector: ¿estoy mal?, o ¿no es así?, y a aquél, al que dice “dios ha muerto/dios Padre/Has muerto/Y no es ninguna novedad” paradójicamente hace brotar a fuerza de reclamos cual berrinche del hijo hacia su padre como diciendo “sé que estás ahí, escúchame; hazme saber que yo también me hallo aquí.



Nuestro autor dice en un tono brutal: “y no busco letras para escribir tu epitafio/porque ni siquiera un nombre te daré por tumba”, y quizás como en el caso del ruso Maiakovski que dijo que el juicio final de Dios le daba tanto miedo como una cantina, Andrés Cisneros, desde el verso, desde el pensamiento y desde la sangre, desde una cantina, subraye su renuncia y negación; pero quizás, como escribió luego Maiakovski hablando de su propia muerte, cuando las prostitutas lo presentaran en andas ante Dios, diga: “¿Y Dios llorará leyendo mi brevísimo libro!/Hecho de temblores en compactado ovillo, no de palabras;/y echará a correr por el cielo estrechando mis versos/y los recitará a sus amigos conteniendo el aliento”.

La máxima Nicheana de “Dios ha muerto”, se contrapone al niño Andrés que no ha muerto: “Renuncio a ti/Renuncio a la paternidad de tus ideas/Renuncio al dios padre que tanto amé de niño/y que nunca existió”.

El libro concluye con El falo que todos llevamos dentro, poema de potencia y hermosura notable, que con un poco de humor podríamos decir que es la antípoda de la novela Los 11 mil falos de Guillermo Apolinaire. En este poema de Cisneros se explican mejor los motivos del autor, subterráneos en los poemas previos. Echando mano del significado lacaniano del falo, que no se trata del pene sino de algo simbólico que refiere al complejo de castración psicoanalítico, Andrés aspira -utópicamente, claro- al desprendimiento de la cópula universal que nos vuelve dependientes, vulnerables, eternamente penetrados. Pero Cisneros aprieta y se revuelca, grita ¡no! y rasguña, aunque sabe que la única salida al bukake cósmico sea la muerte, la Nada, pues la poesía misma es una erección hecha de incontables cópulas, y los poetas: chaqueteros de la pluma.

Bien editado, siniestro y poderoso, el libro No hay letras para escribir tu epitafio es una confirmación del madurado oficio poético de Cisneros, y es ―como siempre que se trata de verdadera poesía― un atentado contra la frivolidad que obliga, a quien tenga la osadía de leerlo, a confrontar sus verdades y niveles estéticos.


Salud, y en el epitafio de Andrés, ya hay letras para escribir.

martes 15 de septiembre de 2009

Presentación en Chilpancingo


Nueva presentación de No hay letras.