martes, 19 de abril de 2011

Me postulan para ser uno de los hermanos Arreola

El pasado viernes 15 de abril, en el Ring de letras, organizado por Conaculta, tuve la fortuna de ser citado en el periódico La Jornada, aunque de una extraña manera, con una frase con la cual concluyo un poema que será incluido en mi nuevo libro, que está por salir, Ópera de la tempestad. Aquí les copio el fragmento, en donde los hermanos Arreola son "acusados" de citar tal poema: "Alonso Arreola y Chema Arreola no se enfrentaron entre sí pero confrontaron al público con letras y guitarra: No sé qué hacen aquí sentados, mejor dense la vuelta y regresen a sus vidas. No sé qué hacen aquí, porque la función apenas va a comenzar".

Esta nota la pueden leer:

http://www.jornada.unam.mx/2011/04/17/index.php?section=cultura&article=a02n1cul.

Pero si quieren leer otra nota del evento, con cobertura completa, vean: http://semanariodeportivodepoesia.blogspot.com/2011/04/cumple-expectativas-ring-de-letras.html

Aquí les comparto el poema completo, a manera de fe de erratas, espero que les guste.


Poemerolico

I

Como pueden ver soy como usted

y no tengo más arma que las palabras

todo el fuego de mis cañones quedó incrustado

en la rabia de cada día

No hay trampa

acérquese a escuchar

esta receta para romper el embrujo de la pobreza

el letargo del temor

la miseria de lo que nosotros

obstinados queremos ver como Imposible

Convencidos caminamos

serenos ante un sol ―que ya tiene dueño

aceptamos la realidad

esa que No nos pertenece

la tomamos

decimos

“quizá en algunos años

lo logre, sea yo

el nuevo carcelero

el señor gerente

del palacio, dueño

de la tienda y sus mascotas”

pero desciendes del tren

manchado con el sudor del prójimo

amodorrado de sueños líquidos

: Haz la paz

el amor

recomiendan para combatir el estrés

yoga (profilaxis del alma)

: haz nudos tu ser

date masaje en los pies

consiéntete

te lo mereces

trabajas todo el día

haz la paz : te dicen

esa es la consigna

no dejes que nada te agobie

tú estás en tu centro

concéntrate

déjate llevar al núcleo de los pensamientos

que te arrastren a otra superficie

imagina (como dice la canción)

que hay un mundo mejor

en el que tienes coche (bonito, del color que más te gusta)

casa (quizá no la mansión, pero lo importante es

que en algún momento termines de pagarla)

un dinerito guardado

y dos que tres pesos para ir al cine

y comer esquites, porque aquí

todos crecimos con la sensación de ser pobres

(hospitalarios y buenas personas, limpios ante todo)

guardándonos del lujo de las frituras en la calle

absteniéndonos de comprar más que lo (estrictamente) necesario

y esa es la ley

y se debe de acatar

a fin de cuentas la institución de nuestras ideas

así lo ha formulado

para no salir perdiendo

¿perdiendo qué?

ya no lo recordamos

tampoco importa

nadie quiere perder

¿o usted sí?

¿apostaría ahora mismo su vida

por una vida nueva?

¿No?

pero ni siquiera ha visto

esta otra vida

de la que le hablo

Ve a lo que me refiero

no se vaya señora

—fíjese, ahí está el detalle—

enójese

pero no se vaya

manotee, dígame el color de la ira

salpíqueme con su odio

Pero es

una mentira

no hay paz

la paz sólo existe

en el útero de la guerra

y cuando nace

se vuelve

nueva confrontación

del mundo

¿No es cierto

que cuando usted sale en la mañana

el vecino ya dejó la basura en la calle

y los niños rayaron el coche —el mismo de sus sueños— ?

Señor, señora, niño, niña

¿no es verdad que hay veces

que quisieran arrancarle la cabeza a golpes

al ladrón que se esconde en los callejones

(o al señor presidente que para el caso es lo mismo)?

Haz la paz

es una frase mal empleada por los médicos del confort

en todo caso hacer la paz

sería estar concibiendo todo el tiempo

¿y quién puede hacer eso?

¿Puede usted acaso resolver siempre todos sus problemas?

Somos un conflicto

un caos

un gran laberinto que nos lleva a otro laberinto

cierto, somos caos

pero no el caos en sí

Es como dejar caer los palillos chinos sobre la mesa

y luego escoger un orden para levantar cada unos de los palos

: somos ese caos

el caos de levantar todos los palillos

para luego volver a echarlos sobre la mesa

un conflicto que se renueva una y otra vez

―no hay paz―

en paz descansan los muertos

nosotros

ustedes

el niño de la bicicleta

el Juan y la señora de los tacos

estamos vivos

y nos encanta rabiar

sacudir nuestros cuerpos al ritmo de la vida

meternos bajo los aguaceros

enfermarnos

para estornudar la muerte

No sé qué hacen ahí parados, escuchándome

mejor agarren sus cosas, dense la vuelta

y aléjense de aquí

regresen a sus vidas

porque la función está

por comenzar

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